Cambodia

“Por supuesto que una imagen por sí sola no puede ser la prueba de un genocidio, pero nos hace pensar, nos fuerza a meditar, a registrar la Historia”.

Rithy Panh (The Missing Picture)

[slickr-flickr tag=”CB2014″ border=”on” descriptions=”on” sort=”title” ] [google-translator]

 

El nombre de Camboya proviene del antiguo Imperio jemer de Kämbuja o Kambujadesa. Kambuja, a su vez, viene del nombre sánscrito de una tribu originaria de India que adoptó el nombre de su fundador, Kambu SvayambhuvaEsos dos elementos, los jemeres y la India han forjado el caracter y la idiosincrasia del pais. Un tercer y trágico elemento marcaría su presente, los tristemente célebres Jemeres rojos.

Sin embargo Camboya mira al futuro con optimismo, experimentando un crecimiento vertiginoso, con una tasa del 6% entre los años 2010 y 2012. Despues de 30 años de declive y guerras con una economia basada básicamente en la agricultura, el turismo y el descubrimiento de petroleo y gas han hecho avanzar progresivamente el país.

Mi sensación fue completamente diferente. En Camboya observé un país marcado por su trágico pasado.

La brutal guerra de Vietnam definió, casi sin quererlo a Camboya. Aunque Camboya se habia declarado netutral, en marzo de 1969 Richard Nixon, recién elegido presidente de EE.UU, inició una brutal campaña de bombardeos sobre Laos y Camboya para intentar acabar con la retaguardia y el abastecimiento del ejército norvietnamita. Estos bombardeos se efectuaron en secreto y sin autorización expresa del Congreso de los EE.UU. Laos fue la nación más bombardeada de la Tierra, con más de 2.500.000 de bombas. En 1970, tras dos años de bombardeos Nixon dió el paso definitivo y ordenó la invasión de Camboya. Esa invasión tendría una consecuencia inesperada y terrible para el país, el ascenso de los Jemeres Rojos (Kamae Poah Krojón en KhmerKhmer Rouge en francés), un grupo guerrillero de inspiración maoista. El 17 de abril de 1975 tras el final de la guerra de Vietnam los Jemeres Rojos tomaron Phnom Penh y se hicieron con el poder. La Historia había engendrado un nuevo monstruo, un sucesor de Hitler y Stalin, Saloth Sar mas conocido como : Pol Pot.

Tras la toma de Phom Phem se llevó a cabo una drástica política de reubicación de la población de los principales centros urbanos hacia el campo como una medida determinante hacia el tipo de comunismo que deseaba implantar. Los medios empleados incluyeron el exterminio de los intelectuales y otros “enemigos burgueses“. Toda aquella persona que hablase francés (símbolo de burguesia) o tuviese estudios o formación era considerado enemigo del pueblo, lo que implicaba automáticamente su deportación y posiblemente posterior asesinato. A los ojos de Pol Pot los habitantes de la ciudad representaban la clase opresora, mientras que el pueblo legítimo era sólo el campesinado. Dos millones de habitantes de la capital y de las poblaciones principales del país fueron obligados a ir al campo. Phom Phem quedó vacia. Se convirtió en una ciudad fantasma.

Todas las ciudades, aldeas y centros urbanos fueron vaciadas, los habitantes de los centros urbanos fueron clasificados como la “Gente del 17 de abril“, es decir, aquellos que antes de esa fecha no se habían unido a las guerrillas comunistas y que, según la mentalidad de Saloth Sar y de los Jemeres Rojos, se habían puesto del lado de Lon Nol y de los Estados Unidos.

Una población, un pais entero fue declarado culpable y obligados a exiliarse para su “reeducación” a los campos de trabajo.

El 5 de enero de 1976 los Pol Pot declararó el nacimiento del nuevo Estado con el nombre de Kampuchea Democrática.

Los Jemeres Rojos marcarian un régimen de terror, un nuevo Holocausto, un genocidio de aproximadamente 2 millones de personas, una cuarta parte del total de los habitantes de Camboya. En campos de tortura como el tristemente famoso S-21 en la capital o los llamados Campos de la Muerte, The Killing Fields, donde se torturó, violó y asesinó durante años con la total impunidad de la comunidad internacional hasta la invasión vietnamita del país en 1979.

Aunque los jemeres rojos fueron inicialmente apoyados por Vietnam por su similar idiología y su ayuda en la lucha contra los americanos, las tornas cambiaron cuando Pol Pot declaró abiertamente su oposición a Vietnam y propició varios ataques a Vietnam que generaron en una deportación y asesinatos de comunidades vietnamitas en el delta del Mekong, especialmente en Ha Tien y Chau Doc. Vietnam con todo su potencial bélico no iba a quedarse de brazos cruzados e invadió Camboya en 1979.

El 25 de diciembre de 1978 Vietnam realiza una invasión militar de Camboya con los propios camboyanos que se habían refugiado en ese país. Entre ellos estará un joven que será el futuro líder de la Camboya de post-guerra, Hun Sen, y que había desertado de los Jemeres Rojos junto con otro grupo significativo de personas, que hoy conforman la cúpula máxima del gobierno del Reino de Camboya. El 7 de enero de 1979 Vietnam toma Phnom Penh. Allí descubrieron el infierno que habia sufrido la población durante años.

Pol Pot y sus hombres se ven obligados a refugiarse en las selvas del noroeste donde pasará sus últimos días. Saloth Sar, quien pasaría a la historia como Pol Pot, murió el 15 de abril de 1998 a los 73 años de edad. Era oficialmente prisionero del grupo que había fundado cuatro décadas atrás, los “Khmeres Rojos”. Los informes oficiales establecen que su muerte se debió a un ataque cardíaco, pero rumores de un posible atentado a su vida se presentaron como una posibilidad. Jamás pudo ser juzgado por sus crímenes.

En 2006 se constituyó un tribunal internacional para juzgar los crímenes cometidos durante el genocidio camboyano y a principios de 2007 se abrió el Juicio a los Jemeres RojosKang Kech Ieu (en prisión), alias Duch, director del centro de interrogación, torturas y ejecuciones “Tuol Sleng“, Nuon Chea (en prisión), conocido como “Camarada No. 2” y la mano derecha de Pol Pot , Khieu Samphan (en prisión), jefe de estado de la Kampuchea Democrática, conocido como el “cerebro” o el ideologo de los jemeres rojos, Ieng Sary (en prisión), ministro de relaciones exteriores del régimen y su esposa Ieng Thirith (en prisión), exministra de acción social, Ien Sary (libre), el tercero después de Pol Pot, Khieu Sam-pan (libre), ex-jefe de estado,fueron algunos de las personas juzgadas.

Su legado : El 70 % de la población es menor de 30 años.

La visita al campamento S-21 fue una experiencia sobrecogedora. Una sensación de asco, rabia, indignación y tristeza, de odio contenido y de impotencia porque una barbarie de tal calibre fuera hecha por seres humanos. Los recien nacidos eran estampados contra los árboles, las mujeres embarazadas eran atravesadas con bayonetas, los hombres eran atados a la cama y quemados vivos…la lista de monstruosidades es indecible. ¿Cómo pudo un país entero seguir a un monstruo así?

“Si el líder dice de tal evento esto no ocurrió, pues no ocurrió. Si dice que dos y dos son cinco, pues dos y dos son cinco. Esta perspectiva me preocupa mucho más que las bombas.”
George Orwell

Miradas altivas, tristes, sorprendidas, alguna ligera sonrisa, orgullosas, asustadas, resignadas, cansadas…todo un poemario de expresiones humanas, ¿cuantos conocerían su fatal destino? ¿Cuál es nuestra sensación al enfrentarnos a esas miradas de personas que sabemos que estan muertas, asesinadas?. Miles de rostros, cientos de personas que fueron fotografiados a su entrada en los campos. Y entre todos aquellos rostros, despues de contemplar la muerte, me quedé paralizado al ver uno vivo. Un halo de esperanza, no se si en la Humanidad, Chum Mey, un superviviente. Uno de los 7 elegidos por el azar (no es otra cosa) para sobrevivir en el Infierno. Su condición de mecánico, como en otros sitios la condición de pintor o fotógrafo, le salvó la vida. Azar puro y duro. Su mujer embarazada y su hijo pequeño fueron asesinados.

En su mirada no vi odio ni rencor, se que es un tópico pero es cierto. Sólo vi una mirada limpia, tranquila, apacible. Alguien que ha vivido con la muerte solo aparentaba querer olvidar, estar tranquilo y morir en paz. Lo que se le había negado a miles de compatriotas. Nada mas. Y nada menos.

Sobre los Jemeres Rojos y mas concretamente sobre el campamento Tuol Sleng se ha escrito y documentado mucho. Rithy Panh es un superviviente de Tuol Sleng que se exilió en Francia y escribió un libro y dos documentales sobrecogedores que recomiendo encarecidamente.

La Eliminación. Un libro brutal donde Panh narra en primera persona su terrible experiencia vital a través de la entrevista a uno de los responsables del genocidio. El libro de complementa con la película documental

S-21 : La Máquina Roja de Matar donde Panh nos ofrece el testimonio de varios de los antiguos guardias del S-21.

The Missing Picture narra la infancia de Panh a través de una de figuras de arcilla para reconstruir aquellas imágenes “perdidas” que nunca debieron suceder.

Ambos son necesarios pero muy difíciles de digerir por su crudeza.

Dos blogs donde se narra el horror del S-21. El Holocausto Camboyano y Dentro del S-21: La máquina roja de matar.

En cuanto a los fotógrafos de Camboya, destaca uno que descubrí allí. El fotógrafo francés Roland Neveu. Roland documentó la caida de Phom Phem, y desde entonces ha vuelto durante treinta años a Camboya, documentandola en su libro : Cambodia, The Years of Turmoil y ha seguido haciendo fotos del sureste asiático. Aquí un documental sobre la caida de Phom Phem.

John Vink es un fotógrafo belga que durante 11 años ha estado documentando Camboya y su trabajo se vio plasmado en su proyecto para iPad “Quest for Land” y aquí.

Y dos película, The Killing Fields de Roland Joffé. La toma de los Jemeres Rojos de Phom Phem, el exilio forzoso al campo de casi toda su población y el comienzo del horror : los campos de la muerte. Y un documental que nos muestra otra gran tragedia del sudeste asiático, la prostitución infantil : Cambodia : The Virginity Trade.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *